Regreso. Aguafuerte-aguatinta, en plancha de cobre de 12,5x9,5 cm,
sobre papel Hahnemühle. Tirada de 15 ejemplares. Gavá, 2005
Fanal. Grabado al aguafuerte-aguatinta, 2001. Obra en exclusiva para el Ayto. de Viladecans, Barcelona
Azabara. Aguafuerte. Tirada de 25 ejemplares. Mallorca, 2004
Todo lenguaje plástico deriva o se sujeta a una técnica, como vehículo de expresión propia y diferenciadora. Pero, más que cualquiera otra, la técnica del grabador ofrece al artista poder aprehender el disfrute de la labor artesanal, en el sentido prerrafaelita del término.


Grito de Ternura

Técnica: aguafuerte- aguatinta
Plancha: cobre de 28 x 24,5.
Papel Fabriano de 50 x 35 cm.
Edición: 50 ejemplares.
Año: 2001-02.

Inspirado en el poema de Carlos Duarte del mismo nombre

Y proclamé más dichosos a los muertos que a los vivos,
Y más que a todos ellos a los que aún no han nacido.

Eclesiastés, 4.2

Aquel que aún no ha nacido,
no ha vivido ni el dolor ni la palabra,
ni el crecimiento ni el cansancio de los días,
ni lo ha herido la avidez de los cuerpos
o el tacto de la luz sobre las manos,
y no conoce la agilidad del puma
ni el plumaje vistoso de guacamayo;
ni ha sufrido tampoco el frío inhóspito
ni la humedad agobiante
que detiene las horas;
no se ha probado el viejo vestido de la mar
ni han tocado el árbol ni la roca
ni conoce el trayecto de la muerte.

Tal vez sea feliz
quien no ha nacido aún,
pero no lleva
ni en la piel ni en la memoria
el gusto de los años,
la textura del viento;
no lo habita la sangre
ni ha dado fruto entre sus labios
el grito de la ternura.

Quizás sea feliz
sin el olor del te
y el sabor de la naranja.

Yo no podría serlo.

Carlos Duarte.
Libro: "Tríptico hebreo", págs. 31-32. Ed. El Juglar y la Luna

Desde el primer momento, los útiles de trabajo se alían con el artista.
La maleabilidad del cobre permite que el punzón y el buril surquen caminos y tracen ideas que permanecen allí, en espera de que el barniz, el ácido o tal vez las resinas compartan su protagonismo.
Consuelo. Aguafuerte, tirada 25 ej. 1998
Anthropos, 1997. Grabado calcográfico al aguafuerte-puntaseca y resinas Anthropos, 1997. Grabado calcográfico al aguafuerte-puntaseca y resinas
Nave-tiempo, 1991. Punta seca Nave-tiempo, 1991. Punta seca
Jardín, 1997. Grabado calcográfico al aguafuerte-aguatinta Jardín, 1997. Grabado calcográfico al aguafuerte-aguatinta
Brasil, 1997. Grabado calcográfico al aguafuerte Brasil, 1997. Grabado calcográfico al aguafuerte Brasil, 1997. Grabado calcográfico al aguafuerte

Después, el grabador debe entintar sabiamente la plancha, frotar y acariciar la pulida superficie hasta que esté preparada para que la rueda del tórculo, como si de una almazara se tratase, gire sobre ella en busca de la obra final.

Eternidad, 1997. Grabado calcográfico al aguafuerte sobre papel hecho a mano. Obra realizada en homenaje a la poetisa Lucía Ábalos
Eternidad, 1997. Grabado calcográfico al aguafuerte sobre papel hecho a mano. Obra realizada en homenaje a la poetisa Lucía Ábalos

Nautilus, 1997. Grabado calcográfico al aguafuerte-aguatinta
Nautilus, 1997. Grabado calcográfico al aguafuerte-aguatinta
Nautilus, 1997. Grabado calcográfico al aguafuerte-aguatinta
Pliegues de luna. Aguafuerte-aguatinta, dos planchas, tirada 25 ej. 2002
Creo que conocer este proceso, aún someramente, es imprescindible para entender el deleite de ver aparecer, bajo las capas de fieltro y papel, el fruto de esa imbricación artística; algo más que una fusión creadora o que un encuentro pasajero.

Es por eso que la poética del grabado posee la virtud de ser certera saeta en nuestra sensibilidad.


Tini Hervás (extraído de En torno al grabado)
Glaciar (1996). Grabado calcográfico al aguafuerte-aguatinta, a dos tintas en planchas de cobre de 50x70 cm, sobre papel Fabriano

Sesión en el taller de grabado
Los grabadores Bernabé, Margarida y Antonio
 
Fotos de Joan Mitjans
Dcha.: Hervás y sus grabados

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